Serie Relato/ Carta de Amor/ Ganadora lll Concurso.......
La Mulera
1935 | óleo sobre cartón | 50 x 60 cms
Pintor clàsico Venezolano
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ANTONIO ALCÁNTARA![]()
Flores
1949 | óleo sobre tela | 62 x 75 cms
Pintor clàsico Venezolano
BIEN DEBIERA ELLA SABER
La simetría
me reconviene:
bien sabe ella que nada
del todo simétrico
podría esperarse
plausiblemente
de mí.
Rolando Revagliati
Colaboraciones para REVISTA SESAM.
ENLACES
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CORNELIS ZITMAN![]()
La Cortina
1975 - bronce - 78 x 72 x 43 cms.
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Estoy abierto a recibir su guía y apoyo.
Todo lo mejor
Yejuda
Canalizado por Sol Martínez del Grupo de los 7 Rayos Cósmicos.Enviado por Maipú. Mendoza. ArgentinaTodos vosotros, amados hermanos, tenéis un día, un momento estipulado para abandonar vuestro cuerpo físico y dirigiros hacia la Luz. Todos tenéis en vuestros boletos de viaje una fecha y una hora de partida, no existen las muertes casuales e inesperadas, simplemente no existen. Todos vosotros tenéis una hora en la que los mundos, en las que las realidades física y espiritual se conectan y se produce el traspaso. Imagináos estar sentados a la orilla de un río tumultuoso, las aguas bajan y corren rápidamente entre las rocas, vosotros estáis de un lado del río. En la otra orilla nada podéis ver, una bruma la cubre completamente, una espesa niebla no permite que sea visible, es como una pared, un muro que impide toda visión. Llegado un día, se os tiende un puente para que podáis atravesar el río, se os invita a atravesarlo y vosotros en vuestro interior tenéis la ferviente necesidad, el ardiente deseo de cruzar esas penumbras, esa espesa niebla para llegar a destino. Comenzáis a cruzar el puente y a cada paso la niebla va disipándose y la Luz va en aumento, destellos de mil colores brotan y una puerta se abre para vosotros, dejando ver un lugar en el que os sentís perfectamente cómodos y os vais desprendiendo de vuestras ropas, de vuestro equipaje, de vuestras cargas y completamente desnudos y limpios, livianos de todo peso atravesáis la puerta. A esto se asemeja el traspaso de la vida terrenal a la vida espiritual. Un puente se tiende para que atraveséis sin mayores inconvenientes, se os facilita el traspaso. Llegado el día, el momento, el camino se abre para vosotros y podéis entrar en la realidad espiritual sin problema alguno. La gran diferencia reside en que al estar en la otra orilla del río vosotros podéis ver perfectamente el lugar que habéis dejado, no hay niebla, no hay muros que opaquen la visibilidad, y el puente siempre esta tendido para que podáis visitar cuando deseéis la orilla opuesta en la que habéis estado momentos antes. A esto se asemeja el estado espiritual.Existen miles de formas diferentes de dejar el cuerpo físico, algunas son más bruscas que otras, más violentas que otras, más inesperadas que otras.El cambio de estado es diferente para cada alma y la impresión que produce es amortiguado por la percepción de la Luz espiritual que calma de forma inmediata al alma y la paz, la armonía la preceden. El traspaso es adecuado a cada alma, a su necesidad interna y a las condiciones en las que se realiza.Os explicaremos las siguientes condiciones Si un ser humano ha padecido una enfermedad física grave y su partida es esperada y hasta deseada por su alma, el traspaso es simple, natural, sencillo, sin resistencias. Inmediatamente es dejado el cuerpo físico y es ingresada el alma en el Nivel espiritual que le corresponde donde la enfermedad que la había afectado ya no existe, donde es perfectamente sana y lúcida, donde conserva su conciencia, sus recuerdos, su amor por sus seres amados intactos, donde conserva hasta su propia identidad y en la primer etapa hasta su nombre de pila. No hay conflicto en el traspaso ni resistencia al cambio. Se abre sobre la persona la Luz, el alma se desprende totalmente del cuerpo físico y es acompañada hacia la luz por quién ha sido su Ángel Protector y por sus seres amados que han desencarnado ya y se encuentran en estado espiritual. Es acompañada el alma, llevada suavemente hacia la Luz, donde es recibida por todos los seres que habitan el Nivel que le ha sido asignado. Luego de que se ha producido el traspaso, le es permitido a este alma visitar a sus seres amados que la extrañan y añoran su presencia, le es permitido permanecer por corto tiempo junto a los seres que ama, abrazarlos, saludarlos, acompañarlos. Debemos comprender que todas las enfermedades de alto riesgo que vosotros llamáis ¨enfermedades terminales¨ son enfermedades destinadas, ya estipuladas en el viaje del alma, debéis comprender que junto a estas enfermedades sobreviene una gran y profunda enseñanza de amor, de dolor, de búsqueda interna, de encuentro con Dios y comprensión total. En la mayoría de los casos el alma puede despedirse de sus seres amados y es acompañada a su Nivel correspondiente y esperada por todos los seres que ha conocido y amado y que se encuentran en un Nivel espiritual. El amor permanece siempre y los seres que rodean a esta alma que deja su cuerpo físico la acompañan con su amor. Es importante que comprendáis, amados hermanos, que mientras vuestros corazones alberguen amor, mientras vuestros corazones añoren la compañía del ser que ha partido, podréis comunicaros con el ser amado siempre. Debéis evaluar luego de la partida vuestro sentir interno, ¿os embarga la tristeza y el dolor ?, ¿vuestro duelo es difícil, vuestra despedida interminable ?. Buscad la paz en Dios y allí encontraréis refugio y calma. Permitid que el alma que ha partido, parta de la Tierra con Luz y sin ataduras que entorpezcan su evolución espiritual. Lloraréis y para nosotros es un tanto incomprensible, mas acompañamos vuestro dolor, puesto que el ser que amáis a retornado a su origen y llegará el momento en que vuelvan a encontrarse y a unirse en el amor y en la Luz.¿Vuestro ser amado ha dejado la Tierra en un accidente sorpresivo e inesperado.Os recordamos, no existe tal cosa, no existen los accidentes casuales ni sorpresivos en la Tierra. Amados hermanos, si un ser que vosotros amáis profundamente ha partido de esta forma debéis tener bien en claro que está en la Luz y la Luz esta con él. El traspaso en estos casos es más lento, el ser humano al separar su cuerpo físico del espiritual en forma instantánea y de improviso sufre una transformación un tanto violenta. Al principio no comprende que ha ocurrido, su cuerpo espiritual se ha separado bruscamente del cuerpo físico, conserva la conciencia, su identidad, los recuerdos, la esencia intrínseca de su ser, su personalidad, su ímpetu, sus características personales. Al principio es confuso este tramo, en algunos casos ignoran lo que ha ocurrido, no comprenden por qué los seres que los rodean no pueden verlos ni oírlos y están perdidos, sólo por un momento. Mas siempre hay guía, siempre hay un ser que los acompaña y ayuda en el traspaso. Al comprender que la Luz es su verdadero hogar el alma se predispone a elevar su vibración y a desplazarse hacia altos Niveles de Conciencia, acompañado de esta guía que lo ayuda y lo acompaña, y el traspaso se realiza.Deseamos hacerles saber que los accidentes no son tales y todo esta premeditado, destinado y convenido. Y en el destino de un ser humano hasta su partida esta controlada y determinada a través de un proceso Kármico- espiritual, en el que se determinan las cargas, las circunstancias, los hechos, las razones, es un proceso un tanto complejo para que pueda ser entendido en su total amplitud por la mente humana. Lo que vosotros llamáis accidentes, nosotros lo determinamos como partidas súbitas, traspasos súbitos que se realizan siempre bajo guía, control y supervisión de seres espirituales de Luz. No podéis pensar, dulces amigos, que estas partidas son realizadas al azar y sin razón alguna, todo esta determinado ya para este alma.Las familias que sufren la pérdida de uno de sus miembros de esta forma tarda mucho tiempo en recuperarse, la sorpresa trágica, el dolor, la desazón, la falta de una razón, de un sentido, el no entendimiento acompaña a cada uno de los integrantes de esta familia. Mas nosotros les decimos, vosotros no encontráis una explicación razonable, una razón, no encontráis calma ni sosiego, mas podemos aseguraros que vuestro ser amado a partido porque así debía ser, estaba escrito de esta forma, aferraos a Dios, a su Sagrado Nombre, a su amor eterno e infinito. Preguntad a Dios qué destino ha recibido el alma amada, que destino ha encontrado en su Luz. Nuestro Señor en su Sabiduría benevolente os hará saber, os hará conocer, os hará comprender. Por ello, esta es una de las partidas ‘’sin despedidas’’ donde el ser amado se retira al mundo espiritual sin haber logrado concretar, realizar, concluir proyectos, donde no ha logrado despedirse de sus seres amados, de igual forma los seres que han quedado en la Tierra no han logrado despedirse de su alma tampoco. Ambos deben despedirse aunque sea sólo por un momento para que los caminos de los que quedan en la Tierra no se trunquen penosamente, definitivamente, por el dolor. Al llegar a los Niveles de Luz el alma desencarnada recibe claras instrucciones de que debe cortar los lazos a través de sentimiento posesivos y egoístas y debe separase momentáneamente de sus seres queridos. De esta forma es ayudado y continúa su camino espiritual, sus Guías lo ayudan a cortar con todos los lazos que agobien a este alma y sólo quedan los lazos del amor en su naturaleza más pura y perfecta. En cambio en la Tierra los que quedan aferrados a la imagen de lo que fue el cuerpo físico del ser amado, los que quedan aferrados al dolor, los que quedan sufriendo y llorando no concretan la despedida, pues se niegan a asumir que el ser amado ha partido hacia la Luz, y el sentimiento de abandono es inmenso y el desasosiego es total y las vidas se tornan grises por siempre, todo pierde el color y la alegría. Y el camino se trunca por no comprender que es sólo un momento de separación en la eternidad de las existencias. Debe despedirse el ser que ha quedado en la Tierra, debe hacer un real esfuerzo, un profundo esfuerzo y decir : ‘’te he amado tanto y mi amor es tan profundo que donde estés podrás sentirlo en toda la esencia de tu espíritu y sabrás que estoy aquí, guardando tu recuerdo cuidadosamente entre los pliegos de mi alma, te amo y te digo, queda en paz, volveremos a vernos pronto . Seguiré aquí pues me ha tocado quedarme y continuar, continuaré por ti y por mí, y te sentirás orgulloso de mis actos en la Tierra. Y llegaré a ti en un momento y verás mi Luz y en un abrazo eterno reiremos, y Dios nos bendecirá’’. Diciendo esto y aceptándolo, el alma que ha quedado en cuerpo físico, el padre, el hermano, la madre, la hermana, el amigo, la amiga, todos los seres que han quedado en la Tierra descansarán, sus almas descansarán y esperarán sabiamente el momento del reencuentro. Por ello, a través del amor, a través de la fe absoluta hacia Dios, a través del esfuerzo por comprender que nada a terminado, que no existe separación eterna en el Universo, que el amor atraviesa todas las barreras creadas, al comprender, al abrazar la Luz se puede seguir viviendo, transitando por los caminos de la Tierra, se puede seguir construyendo una vida sin que queden sólo ruinas y desolación, se puede y se debe seguir construyendo.Todos lo seres que se enfrentan a pruebas difíciles, extremadamente dolorosas, todos tendrán la Luz entre sus manos, todos tendrán asistencia, todos tendrán compañía y consejeros que los ayuden a atravesar el dolor, todos.Os decimos esto: no cae una sola lágrima de dolor humana en la Tierra sin que haya un ser de Luz para acompañarla y ser testigo de ella. Hablamos a todos los seres humanos que han debido enfrentarse al dolor mas desgarrador que es la pérdida física de un ser amado, y les decimos: ¿deseáis saber como se encuentra el ser que amáis?, orad, hablad con Dios, pedidle que conteste vuestras preguntas, ¿dónde se encuentra el ser que vuestras almas añoran, qué realizan sus manos espirituales en este momento? , ¿donde existe, donde está?, ¿cómo se encuentra, os extraña?. Todas estas respuestas vendrán, orad, y la verdad llegará a vosotros a través de sueños, señales, personas. Orad y conoceréis la verdad, orad y encontraréis el camino que los llevará a los brazos del ser que añoran.
CORNELIS ZITMAN![]()
Maternidad
1994 - bronce - 36 x 46 x 28 cms.
Catalina
Por Carmen Nani
Catalina había llegado al Zoo en una caja de cartón con agujeros. Al
principio parecía una tortuga normal: cuatro patas cortitas, una cabeza
arrugada y el caparazón con quince cuadrados iguales. Catalina se paseaba
lentamente; buscaba la tibieza del sol cuando el día estaba fresco y se
recostaba a la sombra de algún arbusto cuando hacía mucho calor.
Catalina había llegado al Zoo en una caja de cartón con agujeros. Al
principio parecía una tortuga normal, pero a los cuatro meses, comenzó a
notar que caminaba muy agachada, levantando la cola. La pobre tortuga no
entendía qué era lo que le pasaba, hasta que un día se dio cuenta de que su
cabeza crecía cada vez más. Cuando pasaba por un charco de agua y se veía la
cabeza más y más grande, le daban ganas de llorar. ¿Quién la iba a mirar con
esa cabezota? Catalina estaba muy preocupada por su aspecto. Se sentía
distinta y por eso empezó a aislarse del resto. Ya no hablaba con la hormiga
que antes era su confidente, ni con el gusano, que cada mañana la saludaba,
asomando la cabeza por un hueco en la tierra. "Espero que no se den cuenta
las otras tortugas", pensó al comprobar que su cabeza seguía creciendo. Pero
en seguida escuchó el saludo del tortugo Manolo :"¡Chau cabezona !", le dijo
en tono burlón. Esto fue suficiente para que todos la empezaran a llamar
así: cabezona, cabezona, cabezona, mientras se reían de ella.
Catalina había llegado al Zoo en una caja de cartón con agujeros. Al
principio parecía una tortuga normal, pero al ver que se había convertido en
el hazmerreír de todos, le dio tanta vergüenza, que de un solo movimiento,
metió la cabeza dentro del caparazón. Y ahí comenzó el problema. Catalina
había metido la cabeza, pero ahora no podía sacarla. Tanteó y tanteó con las
patas traseras hasta que llegó, caminando marcha atrás, a una pared. Apoyó
bien la cola, clavó las patas delanteras, y volvió a empujar. Fue inútil. No
pudo destrabar la cabeza.
Catalina había llegado al Zoo en una caja de cartón con agujeros. Al
principio parecía una tortuga normal; pero ahora era una tortuga sin cabeza.
Estaba cansada de tanto hacer fuerza, tenía mucho calor y sobretodo mucha
sed, porque no podía tomar agua sin cabeza. En ese momento sintió miedo;
pensó que moriría de hambre y de sed si no solucionaba su problema. Sin
saber qué hacer, lloró lágrimas muy saladas. Volvió a empujar y nada. La
cabeza no salía. Entonces se decidió a gritar. Abrió la boca lo más que pudo
El sonido que salió de su garganta retumbó dentro del caparazón y casi la
deja sorda. Por eso le dio trabajo escuchar que alguien le hablaba.
- Quedáte quieta que yo te voy a ayudar.
- ¿Cómo? ¡Si con mi cabezota es casi imposible!
- No te desesperés y tratá de girar la cabeza para uno de los dos lados.
- Para el derecho no puedo.-
- Entonces probá para el izquierdo. ¿Podés?
- Sí, creo que sí. ¡Pero me duele!
- Y sí, un poco te va a doler, tené paciencia. ¿Ya giraste la cabeza?
- Sí.-
- Bueno ahora, cuando yo cuente hasta tres, vos empujá despacito que voy a
tratar de agarrarte la cabeza. ¿Listo? A la una, a las dos, y a las tres.
Catalina sintió que su cabeza se deslizaba y siguió empujando hasta que
terminó por sacarla.
Catalina había llegado al Zoo en una caja de cartón con agujeros. Al
principio parecía una tortuga normal, pero ahora era una tortuga encandilada
por el sol. Cuando se acostumbró a la luz, buscó al que la había salvado.
Para su sorpresa se encontró con el tortugo Pascual, que la miraba sonriendo
En ese momento se acordó de su cabeza grande y trató de ocultarla.
- ¡No me mirés la cabeza!
- ¿Por qué?
- ¿No ves que es enorme?
- A mí, me gustan mucho las tortugas cabezonas. Vamos a dar una vuelta.
¿Querés?
Segundo Premio: "Catalina", de Carmen Nani (Córdoba, Argentina) IMAGINARIA
El árbol de lilas
Por María Teresa Andruetto
Para Alberto
UNO
Él se sentó a esperar bajo la sombra de un árbol florecido de lilas.
Pasó un señor rico y le preguntó: ¿Qué hace sentado bajo este árbol, en vez
de trabajar y hacer dinero?
Y el hombre le contestó:
Espero.
Pasó una mujer hermosa y le preguntó: ¿Qué hace sentado bajo este árbol, en
vez de conquistarme?
Y el hombre le contestó:
Espero.
Pasó un niño y le preguntó: ¿Qué hace Usted, señor, sentado bajo este árbol,
en vez de jugar?
Y el hombre le contestó:
Espero.
Pasó la madre y le preguntó: ¿Qué hace este hijo mío, sentado bajo un árbol,
en vez de ser feliz?
Y el hombre le contestó:
Espero.
DOS
Ella salió de su casa.
Cruzó la calle, atravesó la plaza y pasó junto al árbol florecido de lilas.
Miró rápidamente al hombre.
Al árbol.
Pero no se detuvo.
Había salido a buscar, y tenía prisa.
El la vio pasar,
Alejarse,
Volverse pequeña,
Desaparecer.
Y se quedó mirando el suelo nevado de lilas.
Ella fue por el mundo a buscar.
Por el mundo entero.
En el Este había un hombre con las manos de seda. Ella preguntó:
¿Sos el que busco?
Lo siento, pero no,
Dijo el hombre con las manos de seda.
Y se marchó.
En el Norte había un hombre con los ojos de agua. Ella preguntó:
¿Sos el que busco?
No lo creo, me voy,
Dijo el hombre con los ojos de agua.
Y se marchó.
En el Oeste había un hombre con los pies de alas. Ella preguntó:
¿Sos el que busco?
Te esperaba hace tiempo, ahora no,
Dijo el hombre con los pies de alas.
Y se marchó.
En el Sur había un hombre con la voz quebrada. Ella preguntó:
¿Sos el que busco?
No, no soy yo,
Dijo el hombre con la voz quebrada.
Y se marchó.
TRES
Ella siguió por el mundo buscando, por el mundo entero.
Una tarde, subiendo una cuesta, encontró a una gitana.
La gitana la miró y le dijo:
El que buscas espera, bajo un árbol, en una plaza.
Ella recordó al hombre con los ojos de agua, al que tenía las manos de seda,
al de los pies de alas y al que tenía la voz quebrada.
Y después se acordó de una plaza, de un árbol que tenía flores lilas, y del
hombre que estaba sentado a su sombra.
Entonces se volvió sobre sus pasos, bajó la cuesta, y atravesó el mundo. El
mundo entero.
Llegó a su pueblo, cruzó la plaza, caminó hasta el árbol y le preguntó al
hombre que estaba sentado a su sombra:
¿ Qué hacés aquí, sentado bajo este árbol?
Y el hombre dijo con la voz quebrada:
Te espero.
Después él levantó la cabeza y ella vio que tenía los ojos de agua,
La acarició y ella supo que tenía las manos de seda,
La llevó a volar y ella supo que tenía también los pies de alas.
Los artistas del bosque
(cuento infantil, 1989)
Por Daniel Link
Aparecido en Radar Libros / Página 12
Para Eugenia y Tomás
Había una vez (no me preguntes cuándo, ni dónde) un osito que vivía en un
bosque. Todos los días, cuando volvía de la escuela, el osito jugaba con sus
amigos en el bosque: la hormiga, la paloma, el lobo y el ciervo (ya sé que
esos animales no suelen jugar entre sí, pero por esto es un cuento, una
utopía). Un día, el papá oso le trajo al osito de regalo una caja llena de
témperas de muchos colores. El osito, inmediatamente, fue a mostrarles a sus
amigos el regalo que le había hecho su papá. Todos quedaron encantados con
tantas témperas de tantos colores y decidieron probarlas en ese mismo
instante. Cada uno de los animalitos (el oso, la hormiga, la paloma, el lobo
y el ciervo) fue a su casa a buscar un pincel, un trapito y un vaso con agua
para lavar los pinceles.
Hicieron lo siguiente: pintaron el río que atravesaba el bosque de color
amarillo, pintaron un árbol de color violeta, pintaron el sol de color
marrón.
En eso, llegó una vaca sedienta a tomar agua y cuando llegó al río se quiso
morir: vio (creyó) que el río estaba seco y que se veía el fondo de arena.
¡Pobre vaca!: se moría de sed. En eso, llegó el pájaro carpintero que vivía
en el árbol y cuando vio esa cosa violeta se quiso morir: vio (creyó) que
alguien había tirado su árbol verde y marrón abajo y que habían puesto una
cosa violeta en su lugar. ¡Pobre pájaro carpintero!: se moría de tristeza.
En eso, salió la señora coneja a tender la ropa que había lavado y cuando
miró el cielo para ver dónde estaba el sol creyó que el sol no estaba más y
que en su lugar había un hueco horrible y marrón. ¡Pobre coneja!: se moría
del susto y se cayó al suelo sentada.
Los animalitos (el oso, la hormiga, la paloma, el lobo y el ciervo), que
vieron todo lo que pasaba, también se morían, pero de risa, porque todos los
animales del bosque estaban confundidos. En eso, salió la mamá osa de su
casa, porque había escuchado las risas, y les preguntó a los animalitos de
qué se reían. La hormiguita le contó y la mamá osa les dijo que tenían que
limpiar todo y dejarlo todo como antes porque estaba mal asustar a los demás
animales del bosque. Los animalitos (el oso, la hormiga, la paloma, el lobo
y el ciervo: esto es un cuento, es una utopía) se pusieron a pensar cómo
iban a limpiar todo, y no sabían, no sabían.
En eso, una lluvia muy fuerte empezó a caer y cada gotita que caía sobre el
árbol limpiaba la pintura violeta, y cada gotita que caía limpiaba la
pintura amarilla del río. Y al final salió el sol y era un sol amarillo y
redondo como antes porque la lluvia lo había limpiado.
Entonces la señora coneja pudo tender la ropa; el pájaro carpintero encontró
su casa y la vaca sedienta tomó toda el agua que quiso.
Los animalitos decidieron, entonces, que iban a pintar sobre papeles.
Trajeron papeles muy grandes y en uno de ellos pintaron un pino muy verde y
muy alto. En otro de los papeles pintaron una puerta de madera y la apoyaron
contra una montañita de piedra que había por ahí. En otro papel pintaron un
sol amarillo y redondo y lo colgaron de un poste.
En eso, llegó un gusano de la madera que vivía en un pino y cuando vio el
pino pintado creyó que era el suyo. Quiso trepar y no pudo, quiso dar la
vuelta y no pudo. ¡Pobre gusanito!: se moría de hambre. En eso, vino el
señor topo que vivía en la montaña de piedra y cuando vio la puerta pintada
quiso meter la llave en la cerradura y no podía porque la llave rebotaba.
¡Pobre topo!: se moría de bronca porque creía que su llave estaba rota y
nunca más iba a poder entrar a su casa. En eso, salió la señora coneja para
ver si la ropa se había secado y cuando miró para ver el sol, vio en el
cielo dos soles redondos y amarillos y pegó un grito porque creyó que con
dos soles todo el mundo se iba a morir de calor y de sed. ¡Pobre coneja!: se
moría de miedo.
Los animalitos (el oso, la hormiga, la paloma, el lobo y el ciervo), que
vieron todo lo que pasaba, se morían, pero de risa, porque todos los
animales del bosque estaban confundidos. En eso, salió la mamá osa de su
casa, porque había escuchado las risas, y les preguntó a los animalitos de
qué se reían. El lobito le contó y la mamá osa les dijo que tenían que
limpiar todo y dejarlo todo como antes porque estaba mal asustar a los demás
animales del bosque.
Entonces los animalitos juntaron todos los dibujos que habían hecho y los
enrollaron para guardarlos. Ya se tenían que ir a bañar (esto es un cuento,
es una utopía: ya se que los animales no se bañan a la tardecita). Se
despidieron hasta el día siguiente, cuando se iban a encontrar para ver qué
cosas (si es que había alguna) podían hacer con las témperas que no
perturbaran a los demás animales.
Graciela E. Prepelitchi
"La felicidad es un bien que se multiplica al ser dividido"
ALEJANDRO OTERO Desnudo 1944 | aguada sobre madera | 35,5 x 50 cms. Vive al máximo |
Juan Carlos Caramés / jcarames@cantv.com Estamos de paso en esta vida, y algunos de nosotros, y muchos instantes de nuestro tiempo, lo hacemos pesado, tenso, doloroso y, hasta, tedioso. Eso es precisamente, no seducir el deseo de vivir al máximo. A veces necesitamos una reflexión, una parada para llegar más lejos, una lectura para reflexionar y seducir mejor tu vida… Siempre que experimentes algo hermoso, tenemos encuentros con nuestra alma. Ese momento de respiración interior, esa pausa y esa conciencia de lo bello, es una plegaria de agradecimiento, un momento de gratitud en el cual contemplas la belleza y te haces dueño de ella. Comienzas a seducir tu vida. Pero ¿qué tipo de experiencias son las que pueden alimentar tu alma? Aquí no podemos dar recetas, es algo que sólo tú puedes saber y experimentar. Lo que resulta satisfactorio para una persona, puede significar exactamente lo contrario para otra. A mí personalmente me gusta sentir la naturaleza, pasear por la playa o subir a una montaña, la comunicación con la naturaleza me transporta a un tiempo espiritual. Escuchar o interpretar música es una experiencia espiritual para algunas personas. Aunque cada persona experimenta lo espiritual de una manera muy diferente, pero todos tenemos la necesidad y el derecho de dedicar parte de nuestra vida al cultivo del espíritu. Esto no es fácil. Hay muchos obstáculos. Tenemos que soportar la presión de esa parte de nuestra psique orientada al trabajo, con frecuencia defensiva, que mide el valor de nuestra vida sólo en función de resultados -qué tanto producimos-, y no en función de la calidad de nuestras experiencias. Vivimos en una cultura materialista, que valora ante todo la productividad. Por desgracia, algunas personas esperan hasta sufrir un ataque cardíaco, o una úlcera, o un hijo adolescente en problemas, o que su esposa los deja, para empezar a prestarles atención a las necesidades de su alma. Son estas experiencias dolorosas las que los motivan. Pero no hay por qué esperar hasta que la situación se vuelva desastrosa. Tú puedes abrirte a la posibilidad de nutrir tu alma y convertir esta tarea en una prioridad. Toma atenta nota de la forma cómo gastas tu energía vital haciendo cosas que no te enriquecen espiritualmente. Las responsabilidades cotidianas, como llevar a los niños al colegio, pagar las cuentas, hacer el mercado, acaban por invadir todos los momentos de la vida. Y cuando estamos tan absorbidos por este cúmulo de tareas, no nos quedan muchos momentos para vivir experiencias espirituales. Como las cualidades que conducen al éxito son sobrevaloradas nos dedicamos a desarrollarlas; para acomodarnos a las expectativas, recortamos de nosotros mismos aquello que no es valorado por los demás, y en este esfuerzo terminamos por perder parte de nuestra alma. La pérdida de lo espiritual produce una nada, un vacío, que tratamos de llenar con actividades rutinarias, porque este es el camino de menor resistencia: sentarse al frente del televisor, trabajar un par de horas más, o cumplir con alguna tarea de las que tenemos en la lista de cosas pendientes. Pero todavía es tiempo de realizar cambios en nuestra vida que nos permitan recuperar esas partes perdidas de nosotros mismos, esas partes abandonadas del alma. La decisión de reconectarnos con nuestra alma es la mejor manera de seducirla, de llenar espacios nunca antes probados, de sentir plenitud por lo vacío y riqueza por la nada. Reencuéntrate con esas partes silenciosas de ti mismo, que se han atrofiado por falta de uso. Pregúntate a ti mismo: ¿Qué me hacía feliz cuando era niño: la pesca, la jardinería, el trabajo manual, la escultura, la talla en madera o la pintura? Recuerda aquellas cosas que te dieron placer cuando eras joven y tenías más tiempo, puesto que este regreso puede significar un reencuentro con tu alma. Cuando descubras que hay algo que alimenta tu espíritu y te proporciona felicidad, ten cuidado de abrirle un espacio en tu vida (en el buen sentido). Cuando uno atiende las necesidades de su alma, experimenta un sentimiento de libertad. Cuando estamos absortos en una actividad que alimenta el espíritu nos sentimos liberados, creativos, ajenos al paso del tiempo y en armonía con nosotros mismos. Cuando ignoramos las cosas del alma y sólo nos dedicamos al trabajo, tenemos la sensación de vivir prisioneros, estamos tensos, porque cargamos sobre nuestros hombros todo el peso de nuestra infelicidad. Por el contrario, las experiencias que nutren el alma nos disponen para responder a la belleza que nos rodea, en los otros y en el mundo. A partir de mi propia experiencia, la contemplación de la belleza es una vía de acceso al alma. Si hay belleza en nuestra vida, nuestras cargas se harán más ligeras y las asumiremos con una mirada diferente. Mirar a los ojos de alguien que contempla la belleza es como mirar a través de las ventanas del alma. Cada vez que vislumbramos la profundidad del alma, cada vez que retenemos el aliento y sentimos la belleza, sabemos que el alma está presente. Revista Parèntesis - El Carabobeño, Domingo 29 de Abril de 2007 |