Serie/Poesía/Colombia Nostalgia ll/ Lynda M Meléndez/Tango _azul
ANTONIO ALCÁNTARA Pintor Clàsico Venezolano
Nostalgia ll Aún mis suspiros
|
ANTONIO ALCÁNTARA Pintor Clàsico Venezolano
Nostalgia ll Aún mis suspiros
|
BÁRBARO RIVAS
Flores
1960 circa | óleo sobre madera | 34,5 x 26,5 cms.

Serie Poesía/ Señor capitán/Manuel Bandeira/Brasil
El poeta brasilero Manuel Bandeira, tiene una poesía (que musicalizaron los
viejos Secos e Molhados) que dice que la esperanza es el peso mas pesado que se puede llevar...
Va una traducción rápida y el original en portugués.
Ronda del Capitán
Ban Balalan
Señor Capitán
Arranca este peso
De mi corazón
No es de tristeza,
No es de aflicción
Solo es de esperanza,
Señor Capitán!
La leve esperanza,
La aérea esperanza...
Aérea, pues no!
Peso más pesado
No existe no
Ahl líbrame de él,
Señor Capitán!
Rondó do capitao
Manuel Bandeira
Bão Balalão
Senhor Capitão
Tirai este peso
Do meu coração
Não é de tristeza,
Não é de aflição:
É só de esperança,
Senhor capitão!
A leve esperança,
A áerea esperança...
Aerea, pois não!
Peso mais pesado
Não existe não
Ah,livrai-me dele,
Senhor capitão!
Madre
vuelve a bordar poesía para mí
enhebrando hilos de colores
con amorosas palabras
de aguaperla
Esparce colonia de lilas
sobre mi sábanas
y acuna a la niña que fui
Rima susurros
para calmar el llanto
como en aquellas noches
en que la luna
era nuestro único consuelo
Madre
torna como entonces
el silencio en pausa
Tres clases de personas son infelices:
el que no sabe y no pregunta;
el que sabe y no enseña;
y el que enseña y no actúa.
V. Beda
El milagro secreto
[Cuento. Texto completo]
Jorge Luis Borges
Y Dios lo hizo morir durante cien años
y luego lo animó y le dijo:
-¿Cuánto tiempo has estado aquí?
-Un día o parte de un día, respondió.
Alcorán, II, 261.
La noche del catorce de marzo de 1939, en un departamento de la Zeltnergasse de Praga, Jaromir Hladík, autor de la inconclusa tragedia Los enemigos, de una Vindicación de la eternidad y de un examen de las indirectas fuentes judías de Jakob Boehme, soñó con un largo ajedrez. No lo disputaban dos individuos sino dos familias ilustres; la partida había sido entablada hace muchos siglos; nadie era capaz de nombrar el olvidado premio, pero se murmuraba que era enorme y quizá infinito; las piezas y el tablero estaban en una torre secreta; Jaromir (en el sueño) era el primogénito de una de las familias hostiles; en los relojes resonaba la hora de la impostergable jugada; el soñador corría por las arenas de un desierto lluvioso y no lograba recordar las figuras ni las leyes del ajedrez. En ese punto, se despertó. Cesaron los estruendos de la lluvia y de los terribles relojes. Un ruido acompasado y unánime, cortado por algunas voces de mando, subía de la Zeltnergasse. Era el amanecer, las blindadas vanguardias del Tercer Reich entraban en Praga.
El diecinueve, las autoridades recibieron una denuncia; el mismo diecinueve, al atardecer, Jaromir Hladík fue arrestado. Lo condujeron a un cuartel aséptico y blanco, en la ribera opuesta del Moldau. No pudo levantar uno solo de los cargos de la Gestapo: su apellido materno era Jaroslavski, su sangre era judía, su estudio sobre Boehme era judaizante, su firma delataba el censo final de una protesta contra el Anschluss. En 1928, había traducido el Sepher Yezirah para la editorial Hermann Barsdorf; el efusivo catálogo de esa casa había exagerado comercialmente el renombre del traductor; ese catálogo fue hojeado por Julius Rothe, uno de los jefes en cuyas manos estaba la suerte de Hladík. No hay hombre que, fuera de su especialidad, no sea crédulo; dos o tres adjetivos en letra gótica bastaron para que Julius Rothe admitiera la preeminencia de Hladík y dispusiera que lo condenaran a muerte, pour encourager les autres. Se fijó el día veintinueve de marzo, a las nueve a.m. Esa demora (cuya importancia apreciará después el lector) se debía al deseo administrativo de obrar impersonal y pausadamente, como los vegetales y los planetas.
El primer sentimiento de Hladík fue de mero terror. Pensó que no lo hubieran arredrado la horca, la decapitación o el degüello, pero que morir fusilado era intolerable. En vano se redijo que el acto puro y general de morir era lo temible, no las circunstancias concretas. No se cansaba de imaginar esas circunstancias: absurdamente procuraba agotar todas las variaciones. Anticipaba infinitamente el proceso, desde el insomne amanecer hasta la misteriosa descarga. Antes del día prefijado por Julius Rothe, murió centenares de muertes, en patios cuyas formas y cuyos ángulos fatigaban la geometría, ametrallado por soldados variables, en número cambiante, que a veces lo ultimaban desde lejos; otras, desde muy cerca. Afrontaba con verdadero temor (quizá con verdadero coraje) esas ejecuciones imaginarias; cada simulacro duraba unos pocos segundos; cerrado el círculo, Jaromir interminablemente volvía a las trémulas vísperas de su muerte. Luego reflexionó que la realidad no suele coincidir con las previsiones; con lógica perversa infirió que prever un detalle circunstancial es impedir que éste suceda. Fiel a esa débil magia, inventaba, para que no sucedieran, rasgos atroces; naturalmente, acabó por temer que esos rasgos fueran proféticos. Miserable en la noche, procuraba afirmarse de algún modo en la sustancia fugitiva del tiempo. Sabía que éste se precipitaba hacia el alba del día veintinueve; razonaba en voz alta: Ahora estoy en la noche del veintidós; mientras dure esta noche (y seis noches más) soy invulnerable, inmortal. Pensaba que las noches de sueño eran piletas hondas y oscuras en las que podía sumergirse. A veces anhelaba con impaciencia la definitiva descarga, que lo redimiría, mal o bien, de su vana tarea de imaginar. El veintiocho, cuando el último ocaso reverberaba en los altos barrotes, lo desvió de esas consideraciones abyectas la imagen de su drama Los enemigos.
Hladík había rebasado los cuarenta años. Fuera de algunas amistades y de muchas costumbres, el problemático ejercicio de la literatura constituía su vida; como todo escritor, medía las virtudes de los otros por lo ejecutado por ellos y pedía que los otros lo midieran por lo que vislumbraba o planeaba. Todos los libros que había dado a la estampa le infundían un complejo arrepentimiento. En sus exámenes de la obra de Boehme, de Abnesra y de Flood, había intervenido esencialmente la mera aplicación; en su traducción del Sepher Yezirah, la negligencia, la fatiga y la conjetura. Juzgaba menos deficiente, tal vez, la Vindicación de la eternidad: el primer volumen historia las diversas eternidades que han ideado los hombres, desde el inmóvil Ser de Parménides hasta el pasado modificable de Hinton; el segundo niega (con Francis Bradley) que todos los hechos del universo integran una serie temporal. Arguye que no es infinita la cifra de las posibles experiencias del hombre y que basta una sola "repetición" para demostrar que el tiempo es una falacia... Desdichadamente, no son menos falaces los argumentos que demuestran esa falacia; Hladík solía recorrerlos con cierta desdeñosa perplejidad. También había redactado una serie de poemas expresionistas; éstos, para confusión del poeta, figuraron en una antología de 1924 y no hubo antología posterior que no los heredara. De todo ese pasado equívoco y lánguido quería redimirse Hladík con el drama en verso Los enemigos. (Hladík preconizaba el verso, porque impide que los espectadores olviden la irrealidad, que es condición del arte.)
Este drama observaba las unidades de tiempo, de lugar y de acción; transcurría en Hradcany, en la biblioteca del barón de Roemerstadt, en una de las últimas tardes del siglo diecinueve. En la primera escena del primer acto, un desconocido visita a Roemerstadt. (Un reloj da las siete, una vehemencia de último sol exalta los cristales, el aire trae una arrebatada y reconocible música húngara.) A esta visita siguen otras; Roemerstadt no conoce las personas que lo importunan, pero tiene la incómoda impresión de haberlos visto ya, tal vez en un sueño. Todos exageradamente lo halagan, pero es notorio -primero para los espectadores del drama, luego para el mismo barón- que son enemigos secretos, conjurados para perderlo. Roemerstadt logra detener o burlar sus complejas intrigas; en el diálogo, aluden a su novia, Julia de Weidenau, y a un tal Jaroslav Kubin, que alguna vez la importunó con su amor. Éste, ahora, se ha enloquecido y cree ser Roemerstadt... Los peligros arrecian; Roemerstadt, al cabo del segundo acto, se ve en la obligación de matar a un conspirador. Empieza el tercer acto, el último. Crecen gradualmente las incoherencias: vuelven actores que parecían descartados ya de la trama; vuelve, por un instante, el hombre matado por Roemerstadt. Alguien hace notar que no ha atardecido: el reloj da las siete, en los altos cristales reverbera el sol occidental, el aire trae la arrebatada música húngara. Aparece el primer interlocutor y repite las palabras que pronunció en la primera escena del primer acto. Roemerstadt le habla sin asombro; el espectador entiende que Roemerstadt es el miserable Jaroslav Kubin. El drama no ha ocurrido: es el delirio circular que interminablemente vive y revive Kubin.
Nunca se había preguntado Hladík si esa tragicomedia de errores era baladí o admirable, rigurosa o casual. En el argumento que he bosquejado intuía la invención más apta para disimular sus defectos y para ejercitar sus felicidades, la posibilidad de rescatar (de manera simbólica) lo fundamental de su vida. Había terminado ya el primer acto y alguna escena del tercero; el carácter métrico de la obra le permitía examinarla continuamente, rectificando los hexámetros, sin el manuscrito a la vista. Pensó que aun le faltaban dos actos y que muy pronto iba a morir. Habló con Dios en la oscuridad. Si de algún modo existo, si no soy una de tus repeticiones y erratas, existo como autor de Los enemigos. Para llevar a término ese drama, que puede justificarme y justificarte, requiero un año más. Otórgame esos días, Tú de Quien son los siglos y el tiempo. Era la última noche, la más atroz, pero diez minutos después el sueño lo anegó como un agua oscura.
Hacia el alba, soñó que se había ocultado en una de las naves de la biblioteca del Clementinum. Un bibliotecario de gafas negras le preguntó: ¿Qué busca? Hladík le replicó: Busco a Dios. El bibliotecario le dijo: Dios está en una de las letras de una de las páginas de uno de los cuatrocientos mil tomos del Clementinum. Mis padres y los padres de mis padres han buscado esa letra; yo me he quedado ciego, buscándola. Se quitó las gafas y Hladík vio los ojos, que estaban muertos. Un lector entró a devolver un atlas. Este atlas es inútil, dijo, y se lo dio a Hladík. Éste lo abrió al azar. Vio un mapa de la India, vertiginoso. Bruscamente seguro, tocó una de las mínimas letras. Una voz ubicua le dijo: El tiempo de tu labor ha sido otorgado. Aquí Hladík se despertó.
Recordó que los sueños de los hombres pertenecen a Dios y que Maimónides ha escrito que son divinas las palabras de un sueño, cuando son distintas y claras y no se puede ver quien las dijo. Se vistió; dos soldados entraron en la celda y le ordenaron que los siguiera.
Del otro lado de la puerta, Hladík había previsto un laberinto de galerías, escaleras y pabellones. La realidad fue menos rica: bajaron a un traspatio por una sola escalera de fierro. Varios soldados -alguno de uniforme desabrochado- revisaban una motocicleta y la discutían. El sargento miró el reloj: eran las ocho y cuarenta y cuatro minutos. Había que esperar que dieran las nueve. Hladík, más insignificante que desdichado, se sentó en un montón de leña. Advirtió que los ojos de los soldados rehuían los suyos. Para aliviar la espera, el sargento le entregó un cigarrillo. Hladík no fumaba; lo aceptó por cortesía o por humildad. Al encenderlo, vio que le temblaban las manos. El día se nubló; los soldados hablaban en voz baja como si él ya estuviera muerto. Vanamente, procuró recordar a la mujer cuyo símbolo era Julia de Weidenau...
El piquete se formó, se cuadró. Hladík, de pie contra la pared del cuartel, esperó la descarga. Alguien temió que la pared quedara maculada de sangre; entonces le ordenaron al reo que avanzara unos pasos. Hladík, absurdamente, recordó las vacilaciones preliminares de los fotógrafos. Una pesada gota de lluvia rozó una de las sienes de Hladík y rodó lentamente por su mejilla; el sargento vociferó la orden final.
El universo físico se detuvo.
Las armas convergían sobre Hladík, pero los hombres que iban a matarlo estaban inmóviles. El brazo del sargento eternizaba un ademán inconcluso. En una baldosa del patio una abeja proyectaba una sombra fija. El viento había cesado, como en un cuadro. Hladík ensayó un grito, una sílaba, la torsión de una mano. Comprendió que estaba paralizado. No le llegaba ni el más tenue rumor del impedido mundo. Pensó estoy en el infierno, estoy muerto. Pensó estoy loco. Pensó el tiempo se ha detenido. Luego reflexionó que en tal caso, también se hubiera detenido su pensamiento. Quiso ponerlo a prueba: repitió (sin mover los labios) la misteriosa cuarta égloga de Virgilio. Imaginó que los ya remotos soldados compartían su angustia: anheló comunicarse con ellos. Le asombró no sentir ninguna fatiga, ni siquiera el vértigo de su larga inmovilidad. Durmió, al cabo de un plazo indeterminado. Al despertar, el mundo seguía inmóvil y sordo. En su mejilla perduraba la gota de agua; en el patio, la sombra de la abeja; el humo del cigarrillo que había tirado no acababa nunca de dispersarse. Otro "día" pasó, antes que Hladík entendiera.
Un año entero había solicitado de Dios para terminar su labor: un año le otorgaba su omnipotencia. Dios operaba para él un milagro secreto: lo mataría el plomo alemán, en la hora determinada, pero en su mente un año transcurría entre la orden y la ejecución de la orden. De la perplejidad pasó al estupor, del estupor a la resignación, de la resignación a la súbita gratitud.
No disponía de otro documento que la memoria; el aprendizaje de cada hexámetro que agregaba le impuso un afortunado rigor que no sospechan quienes aventuran y olvidan párrafos interinos y vagos. No trabajó para la posteridad ni aun para Dios, de cuyas preferencias literarias poco sabía. Minucioso, inmóvil, secreto, urdió en el tiempo su alto laberinto invisible. Rehizo el tercer acto dos veces. Borró algún símbolo demasiado evidente: las repetidas campanadas, la música. Ninguna circunstancia lo importunaba. Omitió, abrevió, amplificó; en algún caso, optó por la versión primitiva. Llegó a querer el patio, el cuartel; uno de los rostros que lo enfrentaban modificó su concepción del carácter de Roemerstadt. Descubrió que las arduas cacofonías que alarmaron tanto a Flaubert son meras supersticiones visuales: debilidades y molestias de la palabra escrita, no de la palabra sonora... Dio término a su drama: no le faltaba ya resolver sino un solo epíteto. Lo encontró; la gota de agua resbaló en su mejilla. Inició un grito enloquecido, movió la cara, la cuádruple descarga lo derribó.
Jaromir Hladík murió el veintinueve de marzo, a las nueve y dos minutos de la mañana.

Pamukale
Serie/ Viajando por el mundo/ Turquía.
PAMUKKALE. CASTILLO DE ALGODÓN
Pamukkale, quiere decir castillo de algodón. La naturaleza convertida en hábil arquitecto, sobre un acantilado fluvial de más de doscientos metros de altitud, eleva este grandioso decorado surrealista que no se encuentra otro igual en todo el mundo.
Desde lejos, Pamukkale da la impresión de una serie escalonada de cataratas fosilizadas, pero en constante ebullición, vivas y cristalinas. Si nos acercamos, el paisaje adquiere la dimensión de un fantástico jardín acuático, vertiéndose estanque a estanque formando inmensas caracolas de roca calcárea similares a exóticas flores de origen tropical, de una blancura azulada y de una tremenda belleza.
Los manantiales calientes que brotan constantemente del interior de sus suelos calcáreos son el origen de este prodigio y el motivo primordial del asentamiento aquí de tantas civilizaciones pasadas.
En Pamukkale, el agua termal brota a una temperatura constante de 35º, vertiendo un caudal constante de 240 litros por segundo. Esta agua se utiliza para el tratamiento de distintas enfermedades.
Pamukkale constituye un escenario natural, en lo alto de un altiplano que domina el fértil valle de Denizli , un mirador formado por centenares de travertinos de todos los tamaños y formas.
A solo 5 kilómetros al norte de Pamukkale, en Karahayit, el agua brota de los manantiales a 38º, extraordinariamente rica en mineral de hierro, una enorme mancha de rojo sobresale en el verde paraje que rodea el manantial.
El amanecer y el atardecer son momentos únicos que solo se pueden vivir aquí, el sol cayendo tras las pequeñas cascadas, hacen que este lugar sea un verdadero paraíso.
Son cientos de personas las que allí se concentran, algunas para sanar, otras para disfrutar de las vistas y otras simplemente de paso, convierte a Pamukkale en un destino muy concurrido.
Cuando nos acercamos a Pamukkale, el brillo de los travertinos en las laderas, nos hacen sospechar de un rincón único en el mundo. Después de subir serpenteando por una carretera que nos llevará hasta lo alto de la meseta, son muchos los hoteles que coronan este idílicolugar, y en el que se encuentra un famoso establecimiento termal.
En este mismo enclave, tenemos que visitar las ruinas de Hierápolis. Se trata de una villa de reposo fundada en el año 190 a.c por Eumenes II rey de Pérgamo. Próspero bajo los romanos y se hizo rica con Bizancio. Esta villa termal, a la que se venía a recuperar la salud, se convirtió en una necrópolis , un inmenso cementerio.
En esta se encuentra un gran teatro, después de pasar por una iglesia bizantina y un templo de Apolo.
Este lugar es ideal para pasar un par de días; el paisaje es fabuloso, las aguas cálidas y deliciosas, todo tipo de alojamiento y unas maravillosas ruinas para visitar, y si aún tenemos suerte, podemos disfrutar de alguna representación en el teatro.
Datos de interés
Embajada y Consulado de Turquía en Madrid: C/Rafael Calvo, 18-2º. 28010 Madrid Tel. 913 19 80 64
Como llegar: Ir a Pamukkale, es ver también otra parte de Turquía, por lo que la mejor opción es llegar a Estambul, y desde aquí a solo 200 kilómetros se llega a Denizli, en las mismas puertas de Pamukkale.
Lo que uno no se puede perder: El amanecer y la puesta de sol sobre los travetinos.
Donde dormir: Hay hoteles, pensiones y camping de todas las categorías, aunque una buena sugerencia sería una casa particular, siempre se conocerá mejor el sitio.
Más información: www.aturquia.com
Serie Poesía de Rolando revagliati.
Sólo para estar más cerca de Dios
extremando mi cristiandad
realizo
pragmática, facilitadora
la concupiscencia
con sus ministros.
Soy Yósefin
en este momento no estoy
sería usted incapaz de interrumpirme
de hacerme calentar, llorar o sonreír
una perfecta sorda
y sin embargo lo estimulo
con mis más frescas, alígeras y electrónicas
[buenas ondas
a grabar desde restallantes halagos
hasta chuics
después de la señal.
Serie narración
Don Simón. por Rubén Patrizi .M.
Después de presentar sus respetos, abrazar a la viuda, besar a los niños, acariciar al bebé, volver abrazar a la madre, saludar a los familiares y asentir con seriedad como si fuera dueño de funeraria , se iba al comedor a almorzar.
Con intriga la gente se preguntaba ¿“Quien será este señor, dónde y cómo lo han conocido, a qué parentela pertenecerá. Será un nieto del abuelo o algún familiar de alguna rama colateral. Será algún albacea, o un amigo de la familia, un amigo de la señora, un pariente, o alguien muy lejano que viene a presentar sus respetos?.
Todos los días, o casi todos, Simón, se encontraba almorzando en la funeraria; era todo un profesional, su predilección era; los consomés, las galletas, los chocolates, los cafés de las tardes.
Almorzaba abundantemente después de acompañar en la oración; un padre nuestro y aves marías, oír responsos y hasta las misas. Luego se escapaba sigiloso al comedor.
Casi nunca había desayuno, pero si un buen café y a veces por las noches se iba en blanco, pero los fines de semana, siempre eran los mejores, se comía doble.
Un difunto en una funeraria, otro en otra y si eran de alcurnia, pues mucho mejor. Un funeral de doctor, de ministro, o de gran señor, eran de un almuerzo, de lo mejor, de los más abundantes, pues además de haber mucha gente, él lograba pasar desapercibido.
Su corbata negra, su flux gris muy oscuro, tirando a luto y su camisa blanca de manga de yuntas, lo hacían de buen ver.
Había preguntas en los rostros de las personas,”¿Quién es este señor que caricompunjido saluda a los deudos, dando pésames a diestra y sinistra, dando abrazos y apretones de mano?..... Lo dejaban pasar.
No tenía trabajo y como último recurso, empezó a visitar a las funerarias, viendo los avisos, las esquelas, las invitaciones en los periódicos, que conseguía en las madrugadas, y así podía escoger en donde se podía comer con toda tranquilidad.
Serie/ Personajes Históricos contemporáneos Por Italia Cámpora
Nieta de Fidel Betancourt Martinez.
Fidel Betancourt
SÍNTESIS CURRICULAR DE FIDEL BETANCOURT MARTÍNEZ
(1897-1987)NACE FIDEL JOSÉ BETANCOURT MARTÍNEZ EL 19 DE MARZO DE 1897. SUS PADRES: FIDEL JOSÉ BETANCOURT RANGEL E INÉS MARÍA MARTÍNEZ RANGEL DE BETANCOURT.
"LA VERDAD SOBRE">LA VERDAD SOBRE EL LUGAR EN QUE SE DIO LA PRIMERA BATALLA DE CARABOBO, LA DE 1814.
*A LOS 15 AÑOS, EN 1912, EN SANTO DOMINGO, OBTIENE DEL VIEJO TOMÁS VALERO, "VICTORÁ", LOS DATOS QUE POSTERIORMENTE LE VAN A SERVIR PARA RECONSTRUIR LA LEYENDA DE LAS NUTRIAS, TRABAJO INTELECTUAL PUBLICADO EN 1966 EN LA REVISTA CULTURAL "VARYNÁ", FUNDADA Y DIRIGIDA POR ÉL.
*A LOS 16 AÑOS, EN 1913, ESCRIBE SU PRIMER LIBRO, "EL HIJO DEL AHORCADO". FUERON 5 EJEMPLARES MANUSCRITOS DE LOS CUALES NO EXISTE NINGUNO EN LA ACTUALIDAD. YA PARA ESA ÉPOCA TENÍA SU PROPIO NEGOCIO, ERA COMERCIANTE.
EN ESTE AÑO, RESEÑA BETANCOURT EN SU HISTORIA MILITAR UN HECHO CONOCIDO COMO LA GABALDONERA, ACONTECIMIENTOS DESENCADENADOS A RAÍZ DEL ASESINATO DEL Dr. RAFAEL ANGEL GABALDÓN, HERMANO DEL Gral. JOSÉ DE JESÚS GABALDÓN, PRESIDENTE DEL ESTADO APURE. (NO PARTICIPA BETANCOURT EN ESTOS HECHOS).
*A LOS 17 AÑOS, EN ABRIL DE 1914, REALIZA SU PRIMERA PARTICIPACIÓN EN EL MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO, CONVIRTIÉNDOSE EN CUERPO DE ESPIONAJE A LA ÓRDEN DEL Crnl. ALEJANDRO OJEDA, QUIEN SE HABÍA ALZADO EN CONTRA DE GÓMEZ. ESE MISMO AÑO, EN AGOSTO SE ACOGE A UNAS GARATÍAS Y ENTRA EN EL EJÉRCITO EN DONDE FUE SUBTENIENTE INSTRUCTOR DE RECLUTAS
*EN 1915, RECIBE INSTRUCCIONES DEL Crnl. DÁVILA PARA ACTUAR EN UNA COMISIÓN SOBRE APURE. ÉL INTREPRETA ESTA COMISIÓN COMO UNA ACCIÓN DE DÁVILA PARA APARTARLO DEL GOBIERNO. EN ABRIL, CIRCULA EN PALMARITO UN MANIFIESTO DEL Gral. IDELFONSO DEL MORAL, LO CUAL SEGÚN ÉL MISMO FUE "LEÑO PARA SU CAMBIO POLÍTICO".
*A LOS 20 AÑOS, EN AGOSTO DE 1917, RECIBE DEL Gral. PÉREZ SOTO EL NOMBRAMIENTO COMO MAESTRO EN EL YAGUAL. ORGANIZA LA ESCUELA EN LA JEFATURA CIVIL Y LA MILITARIZA "ÉSTA ES UN CUARTEL, ÓRDEN, DISCIPLINA ENSEÑANZA DEL SISTEMA CASTRENSE, PARADAS Y TOQUES DE CORNETA". ORGANIZA UNA EXCURSIÓN CON SUS DISCÍPULOS HACIA EL CAMPO EN DONDE TUVO LUGAR LA BATALLA DE EL YAGUAL EN 1817, ALLÍ HALLÓ UNA BALA DE CAÑÓN QUE PESABA APROXIMADAMENTE 5 LIBRAS Y LA ENVÍA AL MINISTERIO DE EDUCACIÓN POR INTERMEDIO DEL INSPECTOR DE INSTRUCCIÓN PÚBLICA Br. J. A. SOTILLO. PERMANECE COMO MAESTRO SÓLO DURANTE 1 AÑO.
*A LOS 21 AÑOS, EN 1918, VISITA CON PEDRO MANUEL CASTILLO Y MANUEL VICENTE ECHEVERRÍA, DOS DE SUS 57 DISCÍPULOS DE EL YAGUAL, EL CAMPO DONDE TUVO LUGAR, EN 1819, LA BATALLA DE LAS QUESERAS DEL MEDIO Y TRAZA UN CRÓQUIS DESPUÉS DE HABER LOCALIZADO LO QUE FUE EL CAÑO DE LOS MURCIÉLAGOS, LO QUE QUEDABA DEL BRAZO DEL RÍO ARAUCA POR DONDE CRUZÓ EL Gral. PÁEZ Y RASTROS DE LOS CAÑOS POTRERITOS Y MARREREÑOS. AÑOS MÁS TARDE, YA MAS PREPARADO TÉCNICAMENTE, RECTIFICÓ ESTE PLANO
GRACIAS">LA VIDA GRACIAS A SU AMIGO TOMÁS GONZÁLEZ, JEFE DE LA POLICÍA DE ESA POBLACIÓN. FUE EL MISMO GONZÁLEZ QUIEN LE INFORMÓ QUE OLÍVAR LUEGO DE HABERSE ALZADO EL 6 DE MAYO, HABÍA FRACASADO Y HUIDO HACIA ARAUCA
"LA CAMPAA">LA CAMPAÑA DEL BAJO MAGDALENA Y LEVANTA TAMBIÉN UN CRÓQUIS QUE IGUALMENTE RECTIFICA AÑOS MÁS TARDE.
EN ESE MISMO AÑO (1920) PARTICIPA EN UN PLAN REVOLUCIONARIO DE INVASIÓN A VENEZUELA ADELANTADO POR LOS Dres. Y Grales. CARMELO PARIS Y ROBERTO VARGAS.
*A LOS 24 AÑOS, EN ENERO DE 1921, TRAZA EL CRÓQUIS DE LA BATALLA DE BOMBONÁ SOBRE EL MISMO SISTEMA DEL PUENTE DEL RÍO GUAITARA Y CONJUNCIÓN DEL BOMBONÁ.
EN ESE MISMO AÑO, TAMBIÉN EN ENERO, PARTICIPA JUNTO A ARÉVALO CEDEÑO EN “LA REVOLUCIÓN CONSTITUCIONALISTA”. INVADIENDO POR EL TERRITORIO FEDERAL AMAZONAS, EL CUAL ESTABA TOMADO POR FUNES DESDE EL 08 DE MAYO DE 1913. LOGRAN SU LIBERACIÓN. REPOSA EN LOS ARCHIVOS DE LA FUNDACIÓN FIDEL BETANCOURT EL ORIGINAL, FIRMADO POR ARÉVALO CEDEÑO, DE UNA ALOCUCIÓN DIRIGIDA AL PUEBLO DE VENEZUELA, A LOS HABITANTES DEL TERRITORIO FEDERAL AMAZONAS Y SUS COMPAÑEROS DE ARMAS, EL 28 DE ENERO DE ESE MISMO AÑO.
EN LOS PRIMEROS DÍAS DE MARZO SALE DE BOGOTÁ A OROCUÉ A INCORPORARSE A LA REVOLUCIÓN Y REUNIRSE CON EL Gral. ALFREDO FRANCO. EN MAYO ORGANIZA FUERZAS TOMANDO 195 BESTIAS Y 100 CABALLOS PARA LLEVARLOS AL HATO CAPANAPARO EN DONDE ESTABA ACAMPADO TODO EL EJÉRCITO REVOLUCIONARIO. LUEGO DE CUMPLIDA ESTA MISIÓN ES DADO DE ALTA DE TENIENTE A CAPITÁN POR LOS Grales. CARMELO PARIS Y ROBERTO VARGAS.
EN DONDE LAS FUERZAS REVOLUCIONARIAS SALEN VENCEDORAS.
EL 17 DE JUNIO TIENE LUGAR LA BATALLA DE GUADUALITO, PÉREZ DELGADO COMANDA EL ALA IZQUIERDA Y ARÉVALO CEDEÑO EL ALA DERECHA. EL Gral. FRANCO LLEVANDO COMO CONTINGENTE 14 HOMBRES QUE TRAIA BETANCOURT, CONCURRE A REUNIRSE CON LAS FUERZAS REVOLUCIONARIAS, PERO YA PARA EL 21 CUANDO ÉSTOS LLEGAN LAS FUERZAS REVOLUCIONARIAS ESTABAN ABANDONANDO LA PLAZA SIENDO CONMINADOS POR EL GOBIERNO A CAPITULAR.
EL 3 DE JULIO, BETANCOURT SE ENCUENTRA EN ELORZA ESE DÍA SALE, A PETICIÓN DEL Gral. FRANCO, A ALCANZAR AL Dr. PARIS PARA QUE REGRESE A ELORZA PUES FRANCO NECESITA ENTERARLO DE UNOS TRATOS QUE TIENE CON DON HERNANDO FEBRES CORDERO, PRESIDENTE DEL ESTADO APURE. TODO ESTO TERMINA EN UNA CAPITULACIÓN DEL Gral. FRANCO Y EL Gral. PEREZ DELGADO.
BETANCOURT, DESCORAZONADO REUNE SUS 14 HOMBRES Y DA UN “VIVA A LA REVOLUCIÓN” DESPLAZÁNDOSE HACIA ARAUCA , COMO NO HABÍA SIDO COMPRENDIDO EN LA CAPITULACIÓN Y HABÍA QUEDADO SEPARADO DE ARÉVALO Y PARIS, ORGANIZA UNA FUERZA DE 15 HOMBRES Y PLANIFICAN UN ASALTO AL CUARTELILLO, ACCIÓN ÉSTA QUE FRACASA DEBIDO A LA DELACIÓN DE UN DESERTOR. EL 15 DE OCTUBRE BETANCOURT ENTREGA AL Dr. PARIS 23 FUSILES Y UNA SUMA DE DINERO PARA AYUDAR AL Crnl.: TEODORO RODRÍGUEZ Y OTROS ASILADOS.
EN FEBRERO DE 1922, SE TRAMA OTRA INVASIÓN HACIA VENEZUELA. EN ABRIL SE HACEN LOS NOMBRAMIENTOS DE CARGOS MILITARES DEL EJÉRCITO CONSTITUCIONALISTA. EL CAPITÁN FIDEL BETANCOURT VA COMO SEGUNDO AYUDANTE DEL COMANDO. EL 29 DE MAYO TIENE LUGAR EL COMBATE DE PUERTO DE NUTRIAS Y EL 21 DE JUNIO SE ENFRENTAN A LAS FUERZAS DEL GOBIERNO EN EL COMBATE DE GALÁPAGOS, RESULTANDO DERROTADAS LAS FUERZAS REVOLUCIONARIAS. BETANCOURT ESCAPA A LA MUERTE PERO SIN EMBARGO SALE EN LISTA DE MUERTOS.
EN ENERO DE 1923, YA CONVENCIDO DE QUE LAS REVOLUCIONES NO ACABARÍAN CON LA TIRANÍA RETORNA AL EXILIO Y SE DEDICA A TRABAJAR LA GANADERÍA. EN ESE AÑO SE ACRECIENTA LA REPRESIÓN DE LA TIRANÍA Y EL MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO VE MERMADA SU ACCIÓN, ESPECIALMENTE DESPUÉS DEL ASESINATO DEL Gral. JUÁN C. GÓMEZ (JUANCHO GÓMEZ). LAS CRUELDADES Y EL TERROR DEL RÉGIMEN GOMECISTA TOMAN PROPORCIONES ALARMANTES.
TENIENDO COMO PRECEDENTES EL LEVANTAMIENTOS DE VARIOS CROQUIS DE MOVIMIENTOS MILITARES IMPORTANTES, BETANCOURT, DECIDE EN 1925, COMENZAR A ESCRIBIR SU OBRA “REFLEXIONES REVOLUCIONARIAS” CON LA INQUIETUD DE NARRAR TODOS AQUELLOS HECHOS EN LOS CUALES HABÍA PARTICIPADO Y OTROS MÁS REMOTOS DE LOS CUALES TENÍA REFERENCIAS EXACTAS POR SUS TEMPRANAS INVESTIGACIONES Y POR LOS TESTIMONIOS ORALES DE SU ABUELA FRANCISCA BETANCOURT Y DEL GRAL JUAN NAVARRETE ROMERO. ENTRE 1925 Y 1935 RECONSTRUYÓ LOS HECHOS DE LA ÉPOCA CASTRO-GÓMEZ
EN 1936, HABIENDO YA REGRESADO A VENEZUELA, CONSTITUYE JUNTO CON CARLOS LAGUADO JAIMES, FEDERICO PEÑA PÉREZ, PAUSOLINO MORETTI GUILLERMO CENTENO, GONZALO A. GARCÍA, MANUEL MARÍA ORTEGA Y RUBÉN DARIÓ MORETTI LA JUNTA UNIONISTA VENEZOLANA, SIENDO SU VICEPRESIDENTE. FUNDAN UN SEMANARIO QUE CIRCULÓ EN CARACAS HASTA EL AÑO 1942 QUE LLEVABA POR NOMBRE “EL LIBERTADOR”, HOY DÍA SE ENCUENTRAN MICROFILMADOS EN LA BIBLIOTECA NACIONAL GRAN CATIDAD DE EJEMPLARES DE ESTE PERIÓDICO.
EN 1941 PARTICIPA CON EL PERIODISTA FRANCISCO J. ÁVILA EN LA FUNDACIÓN DE LA ASOCIACIÓN VENEZOLANA DE PERIODISTAS. OBTIENE EL CARNET DISTINGUIDO CON EL Nº 16, EL CUAL REPOSA EN LOS ARCHIVOS DE FUNDAFIBE.
YA PARA 1956 DON FIDEL TIENE LISTOS 10 GRUESOS VOLÚMENES DE LO QUE ES HOY LA HISTORIA MILITAR DE VENEZUELA, QUE COMPRENDEN DESDE 1810 HASTA 1935. UNOS AÑOS DESPUÉS COMPLETARÍA SU INVESTIGACIÓN ESTUDIANDO EL PERÍODO 1553-1810. EMPLEA EN SUS INVESTIGACIONES EL MÉTODO RESTROSPECTIVO, PARTIENDO DE LO MÁS CONOCIDO, LO MÁS RECIENTE, HACIA ATRÁS. RESPALDA SUS ESTUDIOS EN PLANOS DE EXACTITUD INCONTROVERTIBLE, LEVANTADOS EN EL MISMO LUGAR DE LOS HECHOS, EN UNA ÉPOCA EN QUE LA APLANADORA DE LA CIVILIZACIÓN Y DE LAS CARRETERAS POR EL BOOM PETROLERO TODAVÍA NO HABÍA ARRASADO CON LOS CAMPOS DE BATALLA. SON ESTOS PLANOS UNA FORMA DE DEMOSTRAR GRÁFICAMENTE LA VERDAD HISTÓRICA. DE ALLÍ LA GRAN IMPORTANCIA DE ESTA VALIOSA PARTE DE SU OBRA.
RADICADO EN BARINAS, FUNDA EN 1966 LA REVISTA VARYNÁ JUNTO CON SU SOBRINO JOSÉ ESTEBAN RUIZ GUEVARA EN LA CUAL ESTUVIERON COMO COLABORADORES EL Dr. JOSÉ LEÓN TAPIA, DON FRANCISCO BETANCOURT SOSA Y OTRAS NOTABLES PERSONAS DEL AMBIENTE CULTURAL DE LA ÉPOCA. EN ESTA MISMA ÉPOCA SOSTIENE CON EL HISTORIADOR VIRGILIO TOSTA UNA POLÉMICA CUATRICENTENARIA EN LA CUAL EN SÍNTESIS CONFRONTABA LA IDEA DE BARINAS COMO UNA CIUDAD VIAJERA Y REIVINDICA A LA POBLACIÓN DE ALTAMIRA DE CÁCERES COMO CUATRICENTENARIA EN EL AÑO 1977 Y NO LA CIUDAD DE BARINAS, ESTA TESIS ES PUBLICADA EN LA REVISTA VARYNÁ Y TAMBIÉN EN UN FOLLETO DENOMINADO “FRAUDULENCIA EN LA HISTORIA”
SE MUDA A BARQUISIMETO EN EL AÑO 1966 EN DONDE HACE AMISTAD CON EL PERIODISTA FULGENCIO ORELLANA Y A TRAVÉS DE ÉL LOGRA ENTRAR EN LA VIDA CULTURAL DE LA CIUDAD, PUBLICANDO SUS ARTÍCULOS DE CARÁCTER HISTÓRICO-CULTURAL EN EL IMPULSO Y EL INFORMADOR. LUEGO DE INCESANTES LUCHAS Y GESTIONES PARA PUBLICAR SU OBRA, MUERE DON FIDEL BETANCOURT EL 11 DE ENERO DE 1987 SIN HABER LOGRADO VER QUE SU DEDICACIÓN DE TANTOS AÑOS TUVIESE RETRIBUCIÓN.
EN 1988, UN AÑO DESPUÉS DE SU MUERTE, SALE A LUZ PÚBLICA EL TOMO I DE SU HISTORIA MILITAR DE VENEZUELA, COMO PRODUCTO DEL ESFUERZO FAMILIAR Y SE CONSTITUYE LA FUNDACIÓN QUE LLEVA SU NOMBRE Y QUE TIENE COMO OBJETIVO PRIMORDIAL LAPUBLICACIÓN DE SUS OBRAS.
Ice............Una Idea una posible solución
El seudónimo internacional es ICE
Los médicos y enfermeros que atienden en las ambulancias y el SAME
(Argentina) se han dado cuenta de que a menudo, en los accidentes en ruta o
en ciudad, los heridos llevan encima un teléfono celular.-
Sin embargo, a la hora de atenderlos, no se sabe a quién contactar de la
lista interminable de números.-
Nos lanzan por tanto la idea de que todo el mundo añada a su agenda del
teléfono el número de la persona a la que contactar en caso de urgencia bajo
el mismo seudónimo.-
El seudónimo internacional es ICE (In Case of Emergency). Bajo este número
inscribiremos a la persona a la que llamarán los bomberos, policías, SAME,
Defensa civil.....
Cuando haya varias opciones podremos señalarlas como* ICE1, ICE2, ICE3,* etc.
Es sencillo, no cuesta nada y puede ayudarnos mucho!
Si les parece bien, pasen este mensaje al mayor número de personas posible
Graciela E. Prepelitchi
"La felicidad es un bien que se multiplica al ser dividido"
El principio de algo, sea, quizás, el mejor de los finales: ¿Quien es aquél de los hombres que habita en sus verdaderas intenciones? Escribir algo monstruoso, inteligible, es acaso la mejor manera de agradecer que estamos aquí, despiertos, develando verdades indescifrables. La libertad, tal como muchos la recuerdan, no es sino un concepto negativo, inútil; a diferencia de la felicidad, que se justifica por sí sola. Cada artista, a medida que crece, ve en su rostro, y principalmente en sus ojos, aquellos sueños cumplidos, y aquellos otros que han muerto. Y es que muchas veces esa muerte, también se justifica por sí misma.
El segundo número de esta revista, no es acaso más original ni más intenso que el primero: diremos simplemente que será mejor, porque ya existe uno anterior que lo sostiene.
No es inútil en esta ocasión agradecer - el pesimismo ficcional se ha transformado en optimismo empírico- a aquellos lectores que han encontrado en esta noble causa un momento de felicidad. A aquellos que han enviado sus colaboraciones, y han creído en algo que quizás aún no exista. Aprovecho, en ésta última instancia, para imaginar a un próximo lector que, en verdad, resulte imposible de imaginar. La existencia de éste último -con la que muchos de los que aquí escriben cuentan- es la que permite que aún nos queden miedos (esperanzas) .
J.A
Juan Arabia - La Biografía Imposible del Señor Desocupado "Sé que la inocencia es una parte tan tuya como la mía, y es por eso que nos sorprendemos ante estas maravillosas melodías. Es por eso también, que somos muy felices y reímos mientras leemos o encontramos en los colores distintas puertas y diversiones. Es quizás la única manera de seguir estando despiertos frente a la indescifrable verdad, que por decirlo en pocas palabras, ya hace mucho tiempo que no nos interesa." | Leonardo de León- Cuando Borges no está"La intención de homenaje resulta loable; pero el error del libro estriba en intentar esconder ese gesto de agradecimiento detrás de la ficción novelada. Vaccaro persigue el mismo fin que en sus libros anteriores, pero esta vez pretende engañarnos a través de un formato narrativo. Triste y evidente es el descubrimiento de lo errático de la empresa." |
Ricardo Héctor Rabitti - Martín Fierro y el enamoramiento "Como los paisanos, los aborígenes no estaban sensibilizados para construir con la naturaleza, potencialmente amenazadora siempre, un conjunto estéticamente paisajístico. Un atardecer era no un asombro de colores y formas evanescentes y grandiosas “de inolvidable belleza”, sino una alarma para apresurarse a llegar donde se iba antes de que vinieran las tinieblas, y, con las tinieblas, no la noche con sugerencias de los Nocturnos románticos, sino los peligros y acechanzas que se mueven en la sombra..." | Nicolás Cozzarín - La Creación de la Alegría Musical"A quien el mundo niega la alegría, crea la alegría por si mismo para dársela al mundo en un solo movimiento; y la forja con su tristeza, como lo ha dicho el mismo en unas palabras valientes, que son la divisa de todas las almas heroicas: “Durch leiden freude” (Por el dolor, la alegría)" |
Nicolás Belinco - G.K.C "Claro que me gustaría dejar de lado las relativistas conclusiones actuales acerca de la inexistencia de la normalidad y quedarme con aquellos que han distinguido lo bueno de lo malo; porque eso es Chesterton." | Marina Dragonetti - "The Dreamers" "Un camino de revelación y crecimiento en el que el tránsito hacia la adultez, se funde con ese sentimiento utópico de aquel quimérico Mayo Francés; Bernardo Bertolucci nos acerca una bellísima metáfora a propósito del descubrimiento. "
|
Estimados lectores: Le recordamos que desde nuestro boletín mensual puede consultar los contenidos de Hoja por Hoja. Sólo debe hacer clic sobre el artículo que sea de su interés. El próximo sábado 5 de mayo se pondrá en circulación la edición impresa del número 120 de Hoja por Hoja. Suplemento de Libros. En esta entrega celebra el 40 aniversario de la primera edición de Cien años de soledad, y para ello recuperamos una de las primeras reseñas que se publicaron en Italia a partir de su traducción: el comentario está a cargo de la novelista Natalia Ginzburg y en él expresa el gran asombro que le generó la lectura de esta obra cumbre del realismo mágico. Además, se incluye un ensayo de Miguel Cossío Woodward en el que explora el contexto en que se engendró la novela y resalta algunas de sus cualidades.
Hoja por Hoja. Suplemento de libros aparece el primer sábado de cada mes en: Hoja por Hoja Suplemento de libros, Pitágoras 1143-E, Del Valle, 03100, México, DF |
Novela, cuento y poesía
1- CIEN AÑOS DE SOLEDAD CONMEMORATIVA | de Gabriel García Márquez | Alfaguara, $ 29) (3) | Una cuidada edición popular conmemorativa de Cien años de soledad , a cargo de la Real Academia Española y la Asociación de Academias, revisada por el autor, y prólogos de Alvaro Mutis, C. Fuentes, M. Vargas Llosa, V. García de la Concha y Claudio Guillén.
2- EL SOBERANO DEL NILO | de Wilbur Smith | (Anagrama, $ 29) (4) | Una catástrofe inédita castiga la tierra de los faraones: las aguas del Nilo detienen su curso. Sólo el mago Taita, conocedor de los poderes de los antiguos dioses, podrá descubrir y conjurar la causa del terrible mal.
3- MUERTOS DE AMOR | de Jorge Lanata | (Alfaguara, $ 29) (2) La historia de la célula guerrillera que trató de reproducir en el norte de Salta la experiencia revolucionaria del Che y Fidel Castro. El autor de Polaroids explora en su nueva novela el destino de “aquella primera experiencia guevarista.”
4- VIAJES POR EL SCRIPTORIUM | de Paul Auster |(Anagrama, $ 29) (8)|La nueva novela del autor de La noche del oráculo se desarrolla en una habitación casi despojada de muebles donde vive el anmésico Míster Blank. Por allí comenzarán a desfilar una serie de personajes que tienen cuentas pendientes con el anciano Blank.
5- ESCUCHA MI VOZ | de Susanna Tamaro | (Seix Barral, $ 32) (7)|La escritora italiana retoma en esta novela a Marta, el joven personaje de Donde el corazón te lleve. A partir de su regreso a la casa de Trieste donde pasó sus primeros años, Martainiciará la búsqueda de su pasado, para comprender el presente y mirar a un futuro del que pueda emerger la esperanza.
6- EL PERFUME | de Patrick Süskind |(Seix Barral, $ 34) (10) | El grotesco Grenouille ha logrado convertirse, gracias a su olfato prodigioso, en un destacado fabricante de perfumes. Sus esencias subyugan a damas y poderosos pero, para obtener sus mágicas fórmulas, necesita los fluidos corporales de jóvenes vírgenes.
Ensayo, biografía y varios
1- MATEMATICAS... ¿ESTAS AHI? | de Adrián Paenza|(Siglo XXI, $ 18) (76)|Subtitulo Sobre números, personajes y curiosidades , este libro del periodista y matemático es ameno y didáctico. Desde los acertijos hasta las paradojas de B. Russell, el lector aprenderá secretos insospechados en el mágico mundo de la ciencia.
2- LA VIDA ETERNA | de Fernando Savater | (Ariel, $ 42) (3) | El filósofo y escritor español reflexiona en este ensayo sobre la inmortalidad y las creencias religiosas: en qué consiste creer, de dónde surge la certeza de creer, qué vinculación tienen las diferentes religiones que imperan en el mundo actual.
3- LAS PEQUEÑAS MEMORIAS | de José Saramago|(Alfaguara, $ 29) (10)|El escritor portugués, premio Nobel de Literatura, narra los recuerdos de su niñez y adolescencia en una humilde casa del pequeño pueblo rural Azinhaga, donde conoció el hambre y el frío. Y como telón de fondo, la Guerra Civil española y los comienzos de Hitler y Salazar.
4- PADRE RICO, PADRE POBRE | de Robert T. Kiyosaki | (5) (Aguilar, $ 34) | A diferencia de los padres de clase media, que recomiendan a sus hijos el estudio para hacerse un lugar en la vida, el autor transmite los consejos de su padre, que le enseñó el camino de las inversiones inteligentes.
5- LOS MITOS DE LA HISTORIA ARGENTINA 3 | de Felipe Pigna|(Planeta, $ 39) (21)|El nuevo tomo de la serie de libros de historia de Pigna abarca desde la sanción de la Ley Sáenz Peña, que estableció el voto secreto y obligatorio, hasta los albores del peronismo. Prólogo de Osvaldo Bayer.
6- EL LIBRO NEGRO DEL PSICOANÁLISIS | Directora: Catherine Meyer | (Sudamericana, $ 39) (3) | Cuando apareció en Francia, este libro subtitulado Vivir, pensar y estar mejor sin Freud , levantó grandes disputas. En más de 600 páginas se publican las opiniones de 40 autores de diferentes nacionalidades sobre la influencia de Freud en el siglo XX.
Fueron consultadas las siguientes librerías: Boutique del Libro, Capítulo 2, Clásica y Moderna, Cúspide, Distal, El Ateneo, Eterna Cadencia, Santa Fe y Yenny (Capital, Gran Buenos Aires e interior); Vuelo Nocturno (Morón), Rubén Libros y Emporio Libros y Revistas (Córdoba).
RAMÓN VÁSQUEZ BRITO![]()
Marina
1970 | óleo sobre tela | 69 x 90 cms.
Desde que volvió de París en 1990, Nueva York, y más exactamente, Chelsea, un barrio en la parte oeste de Manhattan que linda con el West Village, es el hogar elegido por Edmund White (Cincinnati, 1940). En el living de su departamento, las pilas de libros y de discos compactos se desparraman por todas partes y las bibliotecas rebalsan. Lo primero que se ve sobre la mesa del comedor es una enorme biografía de Edith Warthon de la crítica inglesa Hermione Lee. "Estoy escribiendo una extensa reseña sobre este libro para The New York Times . Es excelente", comenta el escritor, con los ojos azules bien abiertos.
- Este año promete ser ajetreado para usted. Se publicarán dos libros suyos .
-Uno en mayo y otro en septiembre. Kaos es un libro bastante autobiográfico, que reúne una nouvelle y tres cuentos . Tiene un poco la impronta de My Lives, está basado en circunstancias de mi vida, pero esas circunstancias están ficcionalizadas y el libro está escrito en tercera persona. Jack, el personaje principal, es un hombre de mi edad que está bastante más confundido y loco que yo. Lo cual ya es bastante decir.
-Hotel de Dream , en cambio, es una novela histórica.
-Sí, es una novela acerca de Stephen Crane, un clásico norteamericano que se lee en todos los colegios secundarios. Vivió durante la última parte del siglo XIX y murió a los veintiocho años de tuberculosis. La escribí durante mi último año sabático. Ese año fui becario de la Biblioteca de Nueva York. Todos los años eligen unos dieciséis novelistas que reciben un sueldo para escribir lo que deseen. Además, hay allí unos siete millones de libros que podía consultar.
- Usted eligió un período muy particular en la vida de Crane.
-Las dos últimas semanas de su vida. En ese momento, Crane residía en Inglaterra, él y su mujer hablaron acerca de la posibilidad de que lo trataran en Alemania, en una clínica que realmente existió en la Selva Negra. Cuando llegó ahí, murió. Estaba casado con una ex prostituta que, además, manejaba un burdel en el norte del estado de Florida, llamado Hotel de Dream. El era algo así como un macho a la manera de Hemingway, sin embargo, fue una persona muy abierta a distintas experiencias. Cuando ya había escrito Maggie: una chica de la calle , además de poesía y cuentos, conoció a un hombre que ejercía la prostitución. No sabía qué era eso. Como le gustaba narrar historias acerca de personas pertenecientes a lo más sórdido de la sociedad, comenzó a entrevistarlo y a escribir una novela sobre ese tema. Era 1895, justo el año en que se estaba llevando a cabo el juicio contra Oscar Wilde. Sus amigos lo disuadieron de publicar semejante novela con el argumento de que le arruinaría su carrera. En mi novela, esta historia lo persigue, entonces él empieza a dictarle a su mujer todo lo que resta mientras se encuentra en su lecho de enfermo.
- Su novela Fanny (2003) también transcurre en el siglo XIX.
-Sí, está situada en la primera mitad del siglo XIX, la época previa a la Guerra de Secesión, que me resulta históricamente muy interesante. Me agradó escribir esa novela porque tiene mucho humor.
Psicoanálisis y sexo
A mediados de la década del sesenta, el entonces joven Edmund White, luego de graduarse en literatura china en la Universidad de Michigan, decidió no seguir adelante con el proyecto de doctorarse. En cambio, tomó un micro con destino a Nueva York. Ya había escrito algunos cuentos, también llevaba consigo una pieza teatral de su autoría. Desembarcó en una ciudad cuyas costumbres le resultaban ajenas a ese muchacho tímido del Medio Oeste. Sin embargo, no tardó en conocer gente. A través del mundillo del teatro off Broadway le presentaron en una reunión a otro joven que daba sus primeros pasos en el cine, se llamaba Woody Allen. Conoció asimismo a Allen Ginsberg y a Susan Sontag, con quien entabló una duradera amistad.
A sus primeras novelas, Olvidando a Elena (1973) y Nocturnes for the King of Naples (1978), les siguió una tetralogía de narraciones de base autobiográfica: La historia particular de un muchacho (Destino), publicada en 1982, se convirtió rápidamente en un clásico. En esta novela de crecimiento, un personaje sin nombre vuelve sobre su conflictiva infancia con una mezcla de ternura y angustia. La serie continúa con La hermosa habitación está vacía (1988) y The Farewell Symphony (1997). La última novela del ciclo, The married man (2000), trata acerca de la relación entre un homosexual y un hombre bisexual que se está divorciando.
- ¿Qué opina acerca del matrimonio entre personas del mismo sexo?
-En Estados Unidos, es legal en varios estados, no en Nueva York. Cuando empezó el debate sobre el tema me opuse. Me pregunté por qué podían querer los gays y las lesbianas algo tan convencional. Después, a raíz de la firme oposición por parte de la extrema derecha, pensé que podía ser un tema interesante. Yo no me casaría, a pesar de que hace doce años que vivo con mi pareja. Si fuera la única forma de dejarle a Michael mi herencia, lo haría. De todas formas, escribí un testamento donde le dejó a él lo poco que tengo.
- Usted volvió a los temas autobiográficos con My Lives. An Autobiography (2005).
-Sí, pero en My Lives opté no por un orden cronológico sino por un orden temático. Así, los capítulos se titulan "Mi padre", "Mis rubios", "Mis terapeutas"...
- ¿Por qué dedicó el primer capítulo a sus terapeutas?
-Creo que lo hice porque se trata de una teoría que rivaliza con la ficción. Freud tiene una visión total del mundo y también la tiene Proust. Sin embargo, nunca se tocan, son sistemas paralelos. Pienso que pasé tantos años en terapias y ahora me disgustan. Tuve algunos terapeutas malos, creo que también los hay buenos. Me siento resentido con ellos, querían convertirme en heterosexual. Todos lo pensaban así en ese momento. En el pasado, se consideraba que la homosexualidad era una enfermedad que debía ser curada. Recién en 1974, en Estados Unidos, la Sociedad Americana de Psiquiatría redefinió la homosexualidad como una variación normal de la sexualidad de los seres humanos.
Abstracción vs. información
En 1983, Edmund White se instaló en París, donde vivió dieciséis años. Siguiendo la tradición de fino observador de pueblos de Stendhal, según el cual "un francés es un italiano de mal humor", White aprovechó sus largos años de residencia en Francia para analizar minuciosamente las enormes diferencias de idiosincrasia entre sus compatriotas y los habitantes del otro lado del océano. "Hay un momento típico en una conversación entre un norteamericano y un francés, en que, mientras el francés habla en términos abstractos, el americano empieza a marearse y le pide un ejemplo. El francés se ofende: eso sería, de alguna forma, una pérdida de nivel. Creo que los franceses, cuando hablan entre sí, entienden lo que el otro dice mientras se mantienen dentro de cierta abstracción. Pero los anglosajones necesitan algo concreto en la charla", comenta.
- ¿Considera que estas diferencias se reflejan no sólo en la vida cotidiana sino también en la obra de los pensadores?
-Al leer filosofía francesa o alemana, se encuentran extensos capítulos donde cunde la abstracción, mientras que los clásicos filósofos anglosajones tratan temas éticos o de utilización del lenguaje y escriben en forma muy clara. La filosofía francesa posterior a la Segunda Guerra Mundial, que tiene tanta influencia de Heidegger, me resulta imposible de entender. Deleuze me gusta, el que no tiene ningún sentido para mí es Derrida.
- ¿Por qué ha dicho que una de sus formas de conocer en profundidad el funcionamiento de la sociedad francesa fue llevar adelante su investigación de cinco años sobre Jean Genet?
-El desarrollo de esa investigación me permitió observar que también hay mucha diferencia en cuanto a la relación con la información. Los franceses se mostraban sumamente recelosos para dar testimonios sobre el dramaturgo. Era casi imposible conversar con alguien que lo había conocido. Tenía que presentarme una tercera persona, aun así, tampoco me tenían confianza. Un norteamericano me brindaba los datos que conocía sin ningún problema. Tengo una teoría: creo que los estadounidenses, al mudarse tanto de una ciudad a otra dentro del país, y por el hecho de ser una nación de inmigrantes, sienten que tienen que ser amistosos en seguida o, si no, nunca van a tener amigos. En cambio, en Francia, la gente se muda una sola vez: de la provincia a París. Entonces pueden tomarse su tiempo en los acercamientos con otras personas.
White también se refiere en forma crítica a su país, asegura que es complejo sobrevivir bajo la actual administración y que ciertos debates están fuera de foco. "Creo que en Estados Unidos, muchas discusiones que deberían tener que ver con oportunidades económicas quedan reducidas a estilos de vida. Por ejemplo, la gente se queja de la música rap , dice que empuja a los jóvenes negros a la delincuencia, a dejar la escuela. El estilo de vida de esos gangsters raperos se discute por todas partes, en los medios gráficos y en la televisión. Sin embargo, nadie habla de los problemas de educación, de la falta de oportunidades de empleo, de los temas cruciales. Siento que si los negros tuvieran posibilidades económicas reales, poco importarían los raperos. Es muy difícil llevar a los norteamericanos a concentrarse en los problemas de clases sociales, simulan que eso ni siquiera existe, se hacen los democráticos."
La industria de enseñar
A los sesenta y seis años, Ed White, como prefiere que lo llamen, ha publicado cerca de veinte libros entre novelas, cuentos, ensayos sobre arte y literatura y biografías. Las cuatro piezas teatrales que ha escrito se llevaron a escena en distintas partes del mundo y sus obras se han traducido a más de quince idiomas. Su biografía de Jean Genet, considerada la mejor que existe sobre el controvertido autor francés, obtuvo el Premio nacional del Círculo de críticos y su libro sobre Marcel Proust, titulado Proust (Mondadori), es también una pequeña joya.
A esto se suma una larga carrera en la docencia que comenzó a mediados de la década del setenta en Yale, donde White enseñó literatura. Luego dictó clases en Columbia y en la Universidad de Nueva York. Desde hace poco más de diez años, trabaja en el departamento de escritura creativa de la Universidad de Princeton junto con Toni Morrison y Joyce Carol Oates.
"Me gusta mucho dar clases -dice sonriente, sentado en un sillón tapizado en cuero gastado-. Tengo alumnos muy jóvenes, de los primeros años. Son simpáticos. Los cursos tienen entre diez y quince estudiantes, son talleres de escritura. Este semestre hay varios extranjeros, dos de Nigeria, una rusa y dos mexicanos. Los temas sobre los cuales escriben me resultan interesantes. Las clases de escritura creativa son una verdadera industria en este país. Hemos tenido algunos alumnos brillantes, Jonathan Safran Foer estudió conmigo. Su famoso libro Todo está iluminado fue su tesis de graduación. También tuvimos un alumno hindú, Akhil Sharma, que escribió An Obedient Father (Un padre obediente). Sin embargo, la mayoría de nuestros estudiantes no quieren ser escritores, quieren ser ricos. Estudian economía, ingeniería o historia. Se reciben y van a trabajar para grandes firmas de inversiones. Nuestra materia se pasa o se reprueba, no hay calificaciones. Digamos que la cursan como alguien que va a psicoanalizarse por un tiempo pero cuya vida es en general normal."
Vestido con una camisa azul claro y un pantalón de corte clásico, White vuelve de la cocina con una bandeja donde lleva unas tazas y una tetera. Ha preparado un té que hacen unos rusos en París: "En Estados Unidos la mayoría de los escritores enseña en universidades - asegura-. Ni siquiera se han visto entre sí. En cambio, en Francia o en Inglaterra, los escritores son periodistas o editores de libros. Todos se conocen porque viven en Londres o en París".
Consultado acerca de sus escritores favoritos, da una respuesta precisa: "Alan Hollinghurst es el único autor cuyos libros salgo corriendo a comprar, como me sucedía con Vladimir Navokov. Leo con placer a Oscar Ojuelos, a Joan Didion, a la canadiense Alice Munro. Emmanuel Carrère, el autor de El adversario , es muy legible, Jean Echenoz tiene dos novelas maravillosas: El piano y una que trata sobre la vida de Maurice Ravel".
Esta noche tiene una cena con varios escritores. Esas reuniones son para él fundamentales en su vida. La lista de quienes son o fueron sus allegados es extensísima; más aún luego de haber vivido dieciséis años en París. Dice que por haber conocido a la mayoría de esos notables después de los cuarenta años, lo impactaron menos. Se refiere, entre tantos otros, a Isabel II, Andy Warhol y Michel Foucault. Le encanta encontrarse con sus pares para hablar. Además del talento del que son testimonio sus libros, White tiene, según lo definieron sus colegas, el genio de la amistad.
Por Paula Varsavsky
Para LA NACION